El peronismo atraviesa un momento de gran agitación interna. La reciente reunión entre Cristina Kirchner y Miguel Ángel Pichetto, junto con la aparición del rionegrino junto a Guillermo Moreno y otros líderes del partido, evidencian que dentro de las diversas facciones se comienza a cuestionar la dirección del PJ. A esto se suma la fuga de tres senadores, lo que refleja un clima de descontento creciente en torno a la falta de un líder claro de cara al 2027. En un contexto donde Javier Milei se posiciona como un adversario fuerte, las distintas agrupaciones del peronismo se ven obligadas a replantearse su estrategia para enfrentar al libertario.
Hasta el año pasado, Axel Kicillof era considerado el candidato natural del peronismo para la presidencia, pero su imagen se vio afectada tras la derrota en las elecciones frente a La Libertad Avanza, liderada por José Luis Espert, quien tuvo que apartarse por sus conexiones con un empresario vinculado al narcotráfico. Este revés ha sido utilizado por La Cámpora para intensificar sus críticas hacia el gobernador bonaerense, quien, en lugar de enfocarse en la Casa Rosada, se encuentra lidiando con las luchas internas por su sucesión en Buenos Aires. En este territorio, el PJ que no se alinea con la agrupación de Máximo Kirchner se siente menos impotente, aunque hay voces que cuestionan la capacidad de Kicillof de liderar un cambio significativo.
Las tensiones dentro del peronismo se reflejan también en el Congreso, donde la falta de unidad se ha vuelto evidente, especialmente en debates clave como la reforma laboral. Los líderes provinciales comienzan a exigir más autonomía, cansados de ser influenciados por la agenda del AMBA. La situación se complica aún más con las políticas de austeridad implementadas por Milei, lo que obliga a los gobernadores a actuar de manera independiente para garantizar el bienestar de sus provincias. En este escenario, la presión sobre Cristina Kirchner crece, y muchos miembros del partido están demandando un cambio de rumbo que les permita recuperar la confianza y la relevancia en el ámbito político.



