Durante un mitin de precampaña en Ponferrada, Pedro Sánchez planteó una pregunta crucial a los ciudadanos de Castilla y León: ¿quieren que Alfonso Fernández Mañueco mantenga su cargo en la Junta, especialmente si se repiten tragedias como los devastadores incendios forestales del verano pasado en León? A partir de este interrogante, el presidente del Gobierno enfatizó que las elecciones autonómicas del 15 de marzo representan una oportunidad decisiva para redefinir el futuro de la comunidad, instando a la población a movilizarse en apoyo del cambio político que propone el PSOE, liderado por Carlos Martínez.

Sánchez recordó que Castilla y León fue el punto de partida del primer gobierno de coalición entre el Partido Popular y Vox, establecido tras las elecciones de febrero de 2022. En este contexto, el mandatario propuso que la comunidad se convierta en “el punto y final” de estas alianzas políticas, solicitando el respaldo a la alternativa socialista para la presidencia autonómica. "En 2022, Castilla y León se convirtió en la 'zona cero' de estos gobiernos. Hagamos del 15 de marzo de 2026 el final de esta era”, exhortó Sánchez al concluir su discurso.

El presidente del Gobierno destacó que la candidatura de Carlos Martínez es el cambio que necesita la región, afirmando que “el cambio tiene un nombre y apellidos: Carlos Martínez, y las siglas del PSOE”. Durante el evento, que contó con la participación de varios líderes socialistas, se reiteraron mensajes de apoyo al candidato. Ana Redondo, presidenta del PSOE en Castilla y León, y Iratxe García, presidenta de los socialistas europeos, coincidieron en la importancia de respaldar a Martínez. Además, Javier Alfonso Cendón, secretario general del PSOE en León, agradeció la presencia de Sánchez, resaltando que esta fue su sexta visita en seis meses, y criticó el escaso impacto de la gestión del Partido Popular en la provincia, especialmente en el contexto de los recientes incendios.