En el Gran Premio de China, Carlos Sainz, piloto de Williams, expresó su preocupación por el equilibrio actual entre los componentes eléctricos y los motores de combustión en la Fórmula 1. Según Sainz, la proporción del 50% para la parte eléctrica no representa ni la solución final ni la más adecuada para el campeonato.

El piloto español comentó que durante la carrera en Australia se evidenció que esta fórmula híbrida no satisface las expectativas. "No me parece que sea la forma más pura de la F1", indicó, al tiempo que lamentó la reducción de velocidad en las rectas y el hecho de tener que levantar el pie del acelerador en momentos cruciales de la vuelta clasificatoria.

Además, Sainz hizo hincapié en que algunos de los 120 adelantamientos vistos en Melbourne fueron artificiales y no reflejaron el verdadero espíritu de la competencia. Sobre la salida de la primera carrera, donde Franco Colapinto, piloto argentino de Alpine, esquivó a Liam Lawson, Sainz enfatizó la necesidad de mejorar la seguridad en las salidas para evitar accidentes mayores en el futuro.