El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia ha expresado su fuerte descontento tras la quema de la bandera nacional frente a su embajada en Helsinki, un acto ocurrido el 24 de febrero. A través de un comunicado oficial, el gobierno ruso calificó este incidente como una profanación de un símbolo nacional y ha presentado una queja formal al ejecutivo finlandés, solicitando que se identifique y sancione a los responsables.
Según el comunicado, el acto de vandalismo fue llevado a cabo por individuos cuyas identidades aún no han sido reveladas. Rusia ha instado a las autoridades finlandesas a garantizar que sucesos similares no vuelvan a ocurrir, resaltando la responsabilidad del Estado anfitrión en la protección de su misión diplomática y del personal que allí labora. En este sentido, Moscú ha señalado que la falta de acción por parte de las fuerzas de seguridad locales es inaceptable.
En respuesta a la situación, Rusia convocó a Marja Liivala, embajadora de Finlandia en Moscú, para manifestar su protesta. Durante el encuentro, se reiteró que es imperativo que las autoridades finlandesas mantengan el orden público en las cercanías de la embajada. El comunicado finaliza exigiendo una investigación adecuada y la implementación de medidas que refuercen la seguridad de las representaciones diplomáticas, en un contexto donde la protección de estos espacios es esencial para mantener relaciones bilaterales estables.



