En la noche del 9 de marzo, las Fuerzas Armadas de Rusia llevaron a cabo un ataque masivo contra Ucrania, utilizando un total de 197 drones de larga distancia, según el informe de la Fuerza Aérea ucraniana.
De estos drones, aproximadamente 120 eran de tipo kamikaze Shahed, una tecnología desarrollada originalmente en Irán, que Rusia ha comenzado a producir localmente para su uso en el conflicto. Este tipo de armamento ha sido utilizado con frecuencia en los ataques aéreos sobre el territorio ucraniano.
Las defensas aéreas de Ucrania lograron interceptar 161 de los drones lanzados, evitando que causaran daños en diversas regiones del norte, sur y este del país. Sin embargo, 36 drones lograron eludir las defensas y impactaron en ocho ubicaciones diferentes, cuyas identidades no fueron reveladas en el reporte oficial de la Fuerza Aérea.



