Las Fuerzas Armadas de Rusia atacaron nuevamente durante la noche del jueves al viernes infraestructura portuaria en Izmaíl, Nikolaev y Odesa, en el sur de Ucrania. Según informó el Ministerio de Defensa ruso, la ofensiva incluyó el uso de misiles y drones y se produjo en el marco de la ampliación de los ataques contra el país, cuatro años después del inicio de la invasión.
De acuerdo con el comunicado, varias naves ubicadas en los puertos de esas ciudades fueron alcanzadas. El Ministerio afirmó que en esas instalaciones las fuerzas ucranianas descargan productos de uso militar y disponen de infraestructura destinada a drones. En Odesa, además, los ataques tuvieron como blanco tanques de combustible, en una zona que ya había sido bombardeada en varias oportunidades durante esta semana.
En Izmaíl, las fuerzas rusas también reportaron la destrucción de un dique flotante utilizado para almacenar y lanzar vehículos submarinos no tripulados. El Ministerio de Defensa sostuvo que los objetivos fueron alcanzados con armas de alta precisión.
Durante los días previos, Rusia había informado ataques contra instalaciones similares en Chornomorsk y Odesa. Hasta el momento, las autoridades ucranianas no se habían pronunciado sobre la existencia de víctimas o personas heridas como consecuencia de los bombardeos.



