El Servicio de Inteligencia Extranjera de Rusia (SVR) ha informado que el gobierno alemán ha decidido no participar en la posible transferencia de tecnología nuclear o armamento similar a Ucrania. Esta postura contrasta con las acciones que, según el SVR, están llevando a cabo Francia y el Reino Unido, a quienes se acusa de colaborar en el suministro encubierto de tecnología y equipamiento en este ámbito.

Moscú ha expresado su preocupación por las implicaciones globales de estos movimientos, argumentando que podrían aumentar los riesgos para la seguridad internacional y violar tratados fundamentales. El SVR sostiene que la supuesta implicación de los gobiernos francés y británico representaría una infracción significativa al Derecho Internacional, especialmente al Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).

Además, Rusia alega que estas acciones buscan alterar el equilibrio en las negociaciones de paz, favoreciendo a Ucrania mediante el uso de armamento avanzado. Según el SVR, tanto Francia como el Reino Unido están trabajando para proporcionar a Kiev sistemas de armamento sofisticados, lo que incluiría tecnología y componentes europeos que podrían ser utilizados en el desarrollo de dispositivos nucleares. Este comunicado ha suscitado una serie de preocupaciones sobre la escalada del conflicto y las posibles repercusiones en la seguridad global.