El Kremlin cuestionó este lunes el plan del Reino Unido para desclasificar información sobre componentes británicos de los misiles de largo alcance SCALP, una medida vinculada con la posibilidad de establecer líneas de ensamblaje en territorio ucraniano. Moscú volvió a acusar a Londres de involucrarse directamente en la guerra y de respaldar militarmente a Ucrania.

“Tenemos una postura extremadamente negativa hacia este plan”, afirmó el portavoz de la Presidencia rusa, Dimitri Peskov. El funcionario sostuvo que el Reino Unido “azuza las llamas de forma metódica y regular” y que actúa habitualmente para impedir avances en las conversaciones de paz.

Peskov también advirtió que las fuerzas rusas están reuniendo información sobre posibles instalaciones de producción. “Están llevando a cabo las labores necesarias, obteniendo datos relevantes para identificar los lugares de producción de estos misiles y otro equipamiento militar”, señaló. Y agregó que las tropas rusas “están adoptando medidas para destruir las instalaciones relevantes”.

Las declaraciones se conocieron horas después de que el Gobierno británico autorizara la divulgación de la información técnica. La decisión fue anunciada antes del viaje del primer ministro, Andy Burnham, a Kiev, donde copresidirá la primera reunión de la Coalición de los Voluntarios, integrada por una treintena de países que respaldan a Ucrania en su defensa a largo plazo frente a la invasión rusa.