El 28,3% de los menores de 18 años en España vivía en 2025 en hogares situados por debajo del umbral de la pobreza. La cifra representa aproximadamente a 2,07 millones de niños y adolescentes y supera el registro del conjunto de la población, que fue del 19,5%, de acuerdo con un estudio de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA).

El informe fue elaborado por José Ignacio Conde-Ruiz y Marialejandra Garay Aguirre, de FEDEA y la Universidad Complutense de Madrid. El trabajo analiza la evolución de la pobreza en España entre 2008 y 2025 a partir de los microdatos de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV). Su objetivo es determinar si la mayor incidencia de la pobreza en los hogares con hijos se explica por el costo económico de la crianza o si responde principalmente a las características socioeconómicas de las familias.

Según los datos del estudio, la tasa AROPE infantil —que contempla el riesgo de pobreza monetaria, la carencia material y social severa o la baja intensidad laboral en el hogar— llegó al 33,8% en España durante 2025. En la comparación europea, el país registró en 2024 la tasa AROPE infantil más elevada entre los 27 Estados de la Unión Europea: fue del 29,2%, frente al 19,3% de la media comunitaria.

La situación de mayor vulnerabilidad se concentra en los hogares monoparentales. En ese grupo, la tasa AROPE alcanzó el 50,3%, mientras que la pobreza monetaria llegó al 41,2%. Además, los niveles de carencia material y social severa se situaron cerca del 19,4%, según el informe.