El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia convocó este viernes a los embajadores de Francia y del Reino Unido en Moscú para solicitar explicaciones sobre lo que consideran una "implicación directa" de ambos países en el ataque ocurrido el martes en la provincia de Briansk, que dejó al menos siete personas fallecidas y más de 40 heridos.
En un comunicado difundido por su página oficial, el gobierno ruso argumentó que el ataque con misiles en Briansk no podría haberse llevado a cabo sin la colaboración de expertos británicos y franceses, así como sin la transmisión de información al gobierno de Ucrania. Moscú exigió a los embajadores, Nigel Casey y Nicolas de Riviére, que sus respectivos gobiernos emitan una "respuesta pública" que incluya una condena clara y contundente del ataque perpetrado por las fuerzas armadas ucranianas.
El Kremlin también advirtió que si Londres y París continúan apoyando lo que consideran crímenes de guerra del régimen ucraniano, serán considerados responsables de las consecuencias del conflicto y de la creciente tensión en la región. Por último, se instó a ambos países a reconsiderar sus acciones y a priorizar la búsqueda de un acuerdo pacífico en el contexto de la crisis en Ucrania y la actual escalada de violencia en Oriente Próximo.



