Este miércoles, al menos cinco personas resultaron lesionadas debido a una serie de ataques rusos que apuntaron a la infraestructura ferroviaria en el sur de Ucrania. Las agresiones se registraron en las regiones de Mykolaiv y Odesa, donde tanto trabajadores del ferrocarril como civiles, incluidos menores, se vieron afectados por las explosiones.
El viceministro de Ucrania, Oleksiy Kuleba, comunicó a través de Telegram que uno de los ataques impactó un vagón estacionado, causando heridas a un trabajador ferroviario. Según las autoridades, el monitoreo realizado por la empresa estatal Ukrzaliznytsia permitió detectar un dron en vuelo, lo que facilitó la evacuación de las personas antes del impacto, evitando así un mayor número de víctimas.
Posteriormente, un misil ruso alcanzó un edificio administrativo relacionado con la estación de trenes en Odesa, resultando heridos otro trabajador y dos menores. Desde comienzos de marzo, se han contabilizado 18 bombardeos a instalaciones ferroviarias en varias regiones del país, con daños en al menos 41 infraestructuras, incluyendo vagones de pasajeros y puentes estratégicos. La operadora ferroviaria advirtió que los ataques están dirigidos principalmente a áreas cercanas al frente, donde la infraestructura es crucial para el transporte de tropas y suministros.



