El Ministerio de Exteriores de Siria anunció este domingo la firma de un memorando de entendimiento con Rusia sobre el futuro de las dos principales instalaciones rusas en la costa oeste del país: la base aérea de Jmeimim y la base naval de Tartus. El acuerdo se alcanzó después de un año y medio de negociaciones sobre el estatus de ambas posiciones, consideradas estratégicas para Moscú en el Mediterráneo y Oriente Próximo.
El entendimiento refuerza el vínculo entre Rusia y las actuales autoridades sirias, encabezadas por Ahmed al Shara, exlíder yihadista que dirigió la ofensiva que desplazó del poder al expresidente Bashar al Assad. El antiguo mandatario sirio, aliado del Kremlin, se encuentra actualmente exiliado en Moscú.
Según el Gobierno sirio, la reorganización contempla que el Estado asuma “la gestión de las instalaciones civiles” de ambas bases. Entre ellas figuran principalmente el aeropuerto de Jmeimim y el cuarto muelle comercial del puerto de Tartus.
En cuanto a las instalaciones militares, el memorando establece que Siria y Rusia acordaron “redefinir su función” y convertirlas de bases militares en centros conjuntos de entrenamiento y rehabilitación. El nuevo esquema quedará encuadrado en acuerdos destinados a preservar los intereses de ambas partes.
El proceso demandaría aproximadamente tres meses desde la firma del memorando. El texto modifica el último tratado de arrendamiento suscripto en 2017 entre Rusia y el gobierno de Al Assad, aunque el borrador disponible no precisa el alcance completo de los cambios acordados.



