El coordinador federal de Izquierda Unida (IU), Antonio Maíllo, reclamó al Gobierno una mayor coordinación y flexibilidad, especialmente ante situaciones de urgencia, entre la Unidad Militar de Emergencias (UME) y los servicios y agencias autonómicas que intervienen en la extinción de incendios y la atención de catástrofes humanitarias.
Maíllo advirtió que existe cierta rigidez en la distribución de funciones entre la UME y los organismos autonómicos, una situación que, según sostuvo, derivó en episodios “muy absurdos” durante la DANA y también en los incendios registrados este verano. “Tiene que ser aumentada la coordinación con el resto de servicios que se dedican a la extinción de incendios y de atención de catástrofes humanitarias”, afirmó.
De todos modos, el dirigente de IU destacó que la unidad militar desarrolla una tarea “fundamental y satisfactoria” frente a las catástrofes climáticas. En ese sentido, consideró necesario reforzar sus recursos y su capacidad de atención.
Maíllo también sostuvo que España ingresó en una nueva etapa, en la que los incendios tendrán una presencia y una evolución similares a las observadas actualmente. Atribuyó ese escenario a la crisis climática y cuestionó a los gobiernos autonómicos que, según señaló, niegan sus efectos pese a tener competencias directas en la gestión de los incendios. Como ejemplo, mencionó el “troceamiento” de la prevención en Castilla y León y una privatización encubierta y fragmentada de esa gestión, aunque sus declaraciones sobre este punto quedaron inconclusas.



