Desde Miami, Rodrigo Paz, presidente de Bolivia, se expresa con claridad y convicción sobre la necesidad de estrechar lazos diplomáticos entre su país y Estados Unidos. Tras haber enfrentado la adversidad del exilio y la persecución política, Paz sostiene que una relación robusta entre ambas naciones es fundamental para los intereses compartidos y el desarrollo sostenible de América Latina.
El mandatario boliviano se encuentra en un momento crucial, apoyado por la Casa Blanca en su agenda tanto interna como internacional. Su objetivo es superar la etapa de aislamiento y crisis económica que marcó las gestiones de Evo Morales y Luis Arce, buscando así un nuevo horizonte para Bolivia.
Durante su reciente participación en el lanzamiento del Escudo de las Américas, una iniciativa impulsada por Donald Trump para combatir el narcoterrorismo y contrarrestar la influencia de China en la región, Paz reafirmó su compromiso con estos objetivos. En un diálogo con Carlos Díaz Rosillo, director del Centro de Libertad Económica Adam Smith, el presidente delineó su estrategia para reintegrar a Bolivia en el contexto internacional, enfatizando que la ideología no alimenta a los pueblos, sino que son el empleo y las oportunidades los verdaderos motores del desarrollo.
Paz enfatiza la importancia de escuchar a la ciudadanía y de construir un proyecto político que abogue por el capitalismo inclusivo, superando dos décadas de socialismo, y reestableciendo a Bolivia como un actor relevante en el ámbito global.



