El equipo Sporting Cristal logró avanzar a los cuartos de final de la Copa de la Liga 2026 tras una sólida victoria frente a Bentín Tacna Heroica en el Estadio Alberto Gallardo. Sin embargo, el triunfo quedó opacado por las polémicas declaraciones de Horacio Melgarejo, entrenador de Cienciano, quien semanas atrás había expresado su descontento respecto a la competencia. Esta situación llevó a Roberto Mosquera, director técnico de Sporting Cristal, a manifestar su desacuerdo con el tono y contenido de los comentarios de Melgarejo, resaltando la importancia de la Copa de la Liga en el contexto del fútbol peruano.
En la conferencia de prensa posterior al partido, Mosquera no escatimó en palabras para expresar su malestar ante las opiniones de Melgarejo. A pesar de reconocer que hay áreas que requieren mejoras en la organización del torneo, el técnico consideró que la crítica realizada por su colega careció de respeto hacia el fútbol nacional. “Me resulta triste escuchar a un entrenador extranjero que no muestra el respeto que merece trabajar en un país como el nuestro”, afirmó Mosquera, marcando un claro desacuerdo con la postura de Melgarejo.
El entrenador de Sporting Cristal subrayó que la Copa de la Liga no se limita únicamente a ser una competencia deportiva, sino que también desempeña un rol fundamental en la promoción del deporte en diversas regiones del país. Recordó que su equipo tuvo la oportunidad de visitar ciudades como Tarapoto e Iquitos durante el torneo, donde muchos aficionados pudieron disfrutar de un espectáculo futbolístico de calidad, algo que no es común en estas localidades debido a la escasez de fútbol profesional. “Para mí, estos torneos son esenciales. Siempre intento llevar a los mejores jugadores, ya que los niños quieren verlos. Es una forma de inspirar a los jóvenes en lugares donde no hay acceso a este tipo de eventos”, comentó Mosquera.
A pesar de reconocer que ciertos estadios aún necesitan mejoras para cumplir con los estándares requeridos, Mosquera insistió en que estas carencias no deberían ser utilizadas como excusas para desestimar la copa. En cambio, propuso que las deficiencias sean vistas como oportunidades para el crecimiento del fútbol en las regiones, fomentando así un ambiente más propicio para el desarrollo del deporte. “Hay que aprovechar estas situaciones para impulsar el crecimiento del fútbol, no para criticarlo”, declaró con firmeza.
El debate entre ambos entrenadores se intensificó tras la eliminación de Cienciano en la Copa de la Liga, lo que llevó a Melgarejo a expresar su descontento de manera contundente. Después de perder ante ADT, el técnico de Cienciano manifestó que, a pesar de la derrota, se sentía satisfecho al abandonar lo que consideró una “copa de m***”, tildando a la competencia de espantosa. Sus palabras generaron un fuerte revuelo en el ámbito futbolístico, siendo interpretadas por muchos como una falta de respeto hacia el torneo y los equipos que participan.
Mosquera, en su respuesta, no solo defendió la Copa de la Liga, sino que también recordó su propia trayectoria en otros países, como Argentina y Colombia, donde siempre mostró gratitud hacia las oportunidades laborales que recibió. “Yo he jugado y trabajado en otros países y nunca me expresé de esa manera. Siempre agradecí a los lugares que me dieron trabajo y estabilidad para mi familia. No alzo la voz en protesta, pero me siento apenado por cómo se han expresado algunos”, concluyó, dejando claro que el respeto hacia el deporte y sus instituciones debe prevalecer ante cualquier crítica.
Finalmente, la controversia entre Mosquera y Melgarejo plantea una reflexión sobre el papel de los entrenadores extranjeros en el fútbol peruano y la necesidad de mantener un diálogo constructivo que favorezca el desarrollo del deporte en el país. La situación invita a cuestionar cómo las críticas pueden influir en la percepción pública del torneo, así como en la motivación de los jugadores y aficionados.



