Este domingo, la Liga Árabe organizó una reunión extraordinaria que reunió a los ministros de Relaciones Exteriores de veintidós países miembros a través de videoconferencia. El objetivo del encuentro fue coordinar una respuesta conjunta frente a los recientes ataques con misiles y drones lanzados por Irán, los cuales han impactado a varios países del Golfo Pérsico. La creciente preocupación por la escalada de violencia y sus efectos sobre la infraestructura civil y la estabilidad regional fueron temas centrales de la discusión.

Los ministros de la Liga Árabe manifestaron su condena unánime hacia las agresiones iraníes y exigieron un cese inmediato de las hostilidades. Durante la reunión, se acordó fortalecer la colaboración en defensa, solicitar garantías internacionales para la protección de infraestructuras críticas y reafirmar la necesidad de evitar ataques a objetivos civiles. Esta postura unificada busca enfrentar la crisis de manera coordinada y efectiva.

El encuentro fue convocado a solicitud de varios países, entre ellos Arabia Saudí, Kuwait, Qatar, Omán, Bahréin, Egipto y Jordania. Hossam Zaki, secretario general adjunto de la organización, destacó que el propósito principal era establecer un enfoque árabe cohesionado ante la agresión, en un contexto donde los esfuerzos de mediación de Omán y Catar no lograron prevenir los ataques. La Liga Árabe instó a la comunidad internacional a respaldar sus demandas para evitar un aumento en las tensiones en la región.