El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, junto al ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, anunciaron este martes la aprobación de una transferencia inmediata de miles de millones de séqueles al presupuesto de Defensa. Esta medida tiene como objetivo financiar las operaciones militares en curso contra Irán y Líbano, las cuales se intensificaron desde el comienzo de la ofensiva militar el 28 de febrero, en colaboración con Estados Unidos.

Netanyahu justificó el incremento en el gasto militar al subrayar el alto costo de las operaciones que se están llevando a cabo. En un mensaje en video, enfatizó: "Emprendimos esta campaña y seguimos trabajando arduamente junto a nuestros valientes soldados y pilotos. Sin embargo, esto tiene un precio elevado, mucho más de lo que se podría imaginar".

Por su parte, Smotrich destacó que el aumento del presupuesto militar se contabiliza en "decenas de miles de millones de séqueles", aunque no especificó la cifra exacta. Aclaró que este incremento debe considerarse como una inversión, no como un simple gasto. Además, para facilitar la aprobación del presupuesto, el Gobierno ha decidido suspender algunas iniciativas polémicas, como la ley de reclutamiento para ultraortodoxos.

En un contexto paralelo, el ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, declaró que el país no busca una guerra prolongada con Irán y que el conflicto se resolverá en un momento oportuno, en consulta con la administración estadounidense. Durante una conferencia en Jerusalén, Saar indicó que Israel ha logrado avances significativos en su ofensiva militar y urgió a la comunidad internacional a implementar medidas más severas contra el régimen iraní.