Con motivo del 800º aniversario de la muerte de San Francisco de Asís, sus restos serán exhibidos al público por primera vez. Desde este domingo hasta el 22 de marzo, los peregrinos y visitantes podrán acercarse a la iglesia inferior de la basílica que lleva su nombre, donde se encuentran los huesos del santo, fallecido el 3 de octubre de 1226.

La exposición de los restos se enmarca en una iniciativa que busca ofrecer una experiencia significativa tanto para creyentes como para no creyentes. El hermano Giulio Cesareo, director de comunicación del convento franciscano de Asís, destacó que estos restos, aunque muy deteriorados, son testimonio de la entrega total del santo a la causa de los pobres. El cuerpo de San Francisco fue trasladado a la basílica en 1230, pero solo en 1818, tras discretas excavaciones, se halló su tumba.

Los restos, que se encuentran en una vitrina de plexiglás desde 1978, fueron retirados de su cofre el sábado. Se espera que la muestra atraiga a unas 15.000 personas por día, y hasta 19.000 los fines de semana, superando significativamente la afluencia habitual de la basílica. Las reservas ya superan las 400.000, con visitantes de diversas partes del mundo, especialmente de Italia, Brasil, Estados Unidos y África. La seguridad de los restos estará garantizada con un sistema de vigilancia permanente, permitiendo a los visitantes no solo ver, sino también tocar el relicario que los protege.