El presidente checo, Petr Pavel, anunció en una conferencia de prensa en Vilna que la República Checa mantendrá su postura de no comprar petróleo ni energía de Rusia, a pesar del aumento en los precios energéticos provocado por la guerra en Oriente Medio. Pavel destacó que la nación ha logrado desvincularse de las fuentes energéticas rusas, un cambio que considera irreversible.
Desde la invasión de Ucrania en 2022, la República Checa dependía completamente del gas natural ruso, pero se comprometió a eliminar estas importaciones para 2025. En un contexto donde países como Eslovaquia y Hungría continúan comprando energía rusa, Pavel enfatizó que su país no reconsiderará esta decisión, subrayando que la independencia energética es ahora un hecho consumado.
En cuanto al gasto militar, el presidente checo expresó su intención de instar al primer ministro Andrej Babis a incrementar el presupuesto de defensa más allá del 1,8% del PIB previsto para 2026. Pavel, quien fue elegido como candidato independiente y es un exgeneral del ejército, argumentó la necesidad de fortalecer la defensa nacional, especialmente en un momento en el que la OTAN recomienda a sus aliados invertir un 3,5% en defensa y un 1,5% en infraestructuras relacionadas.



