La reciente dimisión de Romelia Ñuste Castro como rectora de la Fundación Universitaria San José se produce en un contexto de creciente polémica por la entrega de títulos académicos irregulares. En los últimos tiempos, han aflorado múltiples denuncias que cuestionan la validez de los procesos de titulación en la institución, lo que ha generado un intenso debate público.

Uno de los casos más destacados en este escándalo fue el de Juliana Guerrero, quien aspiraba al cargo de viceministra de Juventudes y presentó un título profesional que resultó ser irregular. Se reveló que su diploma había sido emitido sin que se cumplieran los requisitos necesarios para graduarse, como la presentación de la prueba Saber Pro, que en Colombia es un requisito indispensable para obtener un título profesional.

Ante esta situación, la Fundación Universitaria San José tomó la decisión de anular el título de Guerrero, dado que no se pudo comprobar el cumplimiento de las condiciones académicas exigidas. Este incidente desató una serie de preguntas sobre la integridad de los procedimientos de titulación en la institución, lo que llevó a investigaciones tanto administrativas como judiciales para esclarecer la magnitud de las irregularidades y determinar posibles responsabilidades. En medio de esta crisis, la universidad anunció que Ñuste Castro finalizó su mandato, el cual había iniciado en 2021 y se extendía hasta 2026, cerrando así un ciclo de cinco años en la gestión académica y administrativa de la institución.