La ensalada de pasta fría es una alternativa fresca y versátil para resolver un almuerzo, una cena ligera, un picnic o el acompañamiento de otras comidas. La preparación combina pasta corta, verduras, queso fresco y un aderezo cremoso a base de mayonesa, yogur, mostaza, limón y aceite de oliva. Además, puede adaptarse según los ingredientes disponibles en cada cocina.

Para elaborar la ensalada se necesitan 300 gramos de pasta corta, un tomate grande, media cebolla roja, medio pimiento rojo, media taza de choclo cocido, media taza de arvejas cocidas, medio pepino, 100 gramos de queso fresco y dos cucharadas de perejil o cebolla china picada. La preparación también incluye sal y pimienta a gusto.

El aderezo se realiza con media taza de mayonesa, un cuarto de taza de yogur natural, una cucharada de mostaza, una cucharada de jugo de limón, una cucharada de aceite de oliva, pimienta negra y sal. La combinación aporta una textura cremosa y un sabor equilibrado para acompañar la pasta y las verduras.

La receta admite distintas variantes. Se le puede agregar una lata de atún, 150 gramos de pollo cocido y deshilachado o dos huevos, según la preferencia. También es posible conservar una versión vegetariana utilizando únicamente las verduras y el queso fresco.

El tiempo de preparación estimado es de 15 minutos, mientras que la cocción demanda otros 10. Luego, la ensalada debe refrigerarse durante 30 minutos, por lo que el tiempo total previsto es de 55 minutos. La receta rinde cuatro porciones, tiene una dificultad fácil y se sirve fría, una característica especialmente práctica durante los días calurosos.