El caldo de gallina peruano es uno de los platos más tradicionales de la gastronomía del Perú. Se caracteriza por una cocción prolongada de la gallina junto con verduras, hierbas y condimentos, que da como resultado un caldo concentrado y sabroso para servir bien caliente.

La receta rinde seis porciones y requiere una gallina de aproximadamente 1,5 kilos, cortada en presas, además de 2 litros de agua, una cebolla roja, tres dientes de ajo, un trozo pequeño de kion —jengibre—, dos ramas de apio, una zanahoria, dos ramas de hierbabuena, una cucharadita de orégano seco, sal y pimienta.

Para acompañar el plato se necesitan 300 gramos de fideos, preferentemente cabello de ángel o tallarín; seis papas amarillas o blancas; seis huevos; media taza de cebolla china picada; hierbabuena picada; limones cortados en mitades y ají amarillo o salsa de ají, a gusto.

La preparación comienza con el lavado y la limpieza de las presas de gallina. Se puede retirar parte del exceso de grasa, aunque conservar una pequeña cantidad ayuda a aportar sabor. Luego, las presas se colocan en una olla grande con el agua, la cebolla cortada en trozos grandes, el ajo, el kion, el apio y la zanahoria.

La cocción se inicia a fuego medio y, cuando el líquido comienza a hervir, es necesario retirar la espuma que se forma en la superficie para obtener un caldo más limpio. Después, se reduce el fuego, se tapa parcialmente la olla y se continúa la cocción durante una hora y media a dos horas, hasta que la gallina quede tierna.