El director técnico de la selección de Ghana, Carlos Queiroz, expresó su descontento con el desempeño del VAR tras el empate sin goles de su equipo contra Inglaterra en el Mundial que se lleva a cabo en Estados Unidos, México y Canadá. En una rueda de prensa posterior al encuentro, el entrenador luso no escatimó en ironías al comentar que el árbitro de la sala de video asistente (VOR) había decidido irse a "tomar un café", lo que, según él, habría influido en la falta de revisión de un penalti que consideró evidente a favor de su equipo.

El partido, disputado en Boston, resultó en un empate que dejó a las 'Estrellas Negras' con un sabor amargo, dado que reclamaron un penalti en los últimos instantes del encuentro. La jugada en cuestión involucró a Ezri Konsa, quien cometió una falta sobre Prince Adu. Queiroz, al referirse a esta acción, no ocultó su frustración y cuestionó la efectividad del VAR, sugiriendo que su funcionamiento en este Mundial podría estar en entredicho.

"¿Todavía tenemos VAR?", se preguntó Queiroz, insinuando que no estaba convencido de que el sistema estuviera operando correctamente. La crítica fue contundente al señalar que se había pasado por alto un penalti claro en una jugada que debió ser revisada. La ironía del comentario sobre el café no fue casual; el entrenador utilizó este recurso para enfatizar la gravedad de la situación, mientras que también reconocía la buena fortuna del equipo rival en el partido.

El exentrenador del Real Madrid y de otras importantes selecciones se mostró decepcionado no solo por la falta de revisión del VAR, sino también por el resultado del partido, en el que su equipo tuvo varias oportunidades de gol. "Hemos tenido nuestras ocasiones y ellos han tenido mucha suerte", subrayó, marcando un contraste entre el rendimiento de Ghana y el de Inglaterra. Este tipo de situaciones despiertan no solo la frustración de los entrenadores, sino también el debate sobre la efectividad de la tecnología en el fútbol moderno.

En un intento por matizar sus comentarios, Queiroz se disculpó por el tono sarcástico de sus palabras. Aclaró que su intención no era ofender, sino que buscaba expresar una preocupación genuina por la aplicación del VAR en situaciones críticas durante el torneo. "Si digo estas cosas en serio, me sancionan", comentó, dejando entrever la presión que sienten los técnicos en este tipo de situaciones, donde cada palabra puede ser interpretada de diversas maneras.

La controversia en torno al uso del VAR en el fútbol ha sido un tema recurrente en los últimos años, y este episodio no es más que un ejemplo de cómo la tecnología, que se pensó para mejorar el juego, a veces se convierte en un foco de críticas y frustraciones. La falta de decisiones claras en momentos cruciales puede influir en el desarrollo de un torneo y en la percepción pública sobre su justicia. En este contexto, la actuación del VAR en el Mundial sigue siendo objeto de escrutinio y debate, y la voz de los entrenadores como Queiroz será fundamental para continuar este diálogo.