Qatar reclamó una salida a la crisis que mantiene interrumpida la navegación por el estrecho de Ormuz y advirtió que la falta de una solución podría derivar en una nueva escalada militar. La disputa involucra a Estados Unidos e Irán, mientras Teherán trabaja de manera bilateral con Omán en un plan para gestionar el estratégico paso marítimo.
“Dejar sin resolver la crisis del estrecho de Ormuz conducirá a una escalada y perjudicará a todos. Estamos trabajando con nuestros socios para alcanzar una solución pacífica y reabrir el estrecho”, afirmó el portavoz del Ministerio de Exteriores de Qatar, Mayid al Ansari, durante una conferencia de prensa.
Al Ansari también cuestionó que algunos actores, entre ellos Israel, aprovechen la crisis regional para lanzar nuevos ataques e “imponer una nueva realidad en los territorios palestinos, libaneses y sirios”. La acusación se produjo en referencia a las campañas militares desarrolladas en esos tres frentes.
Las declaraciones tuvieron lugar en un contexto de impasse en la guerra. En paralelo, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, pidió retomar el memorando de entendimiento que había sido mediado por Pakistán y Qatar. El mandatario sostuvo que Teherán “adoptará inmediatamente acciones recíprocas” si Estados Unidos “regresa a sus compromisos”.



