El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) incautó hasta 73 toneladas métricas de uranio almacenadas en reservas ocultas en Siria y atribuidas al gobierno del expresidente Bashar al Assad. La mayor parte del material estaría vinculada con un proyecto secreto para la construcción de un reactor nuclear.
El dato figura en un documento restringido distribuido este martes en Viena por el director general del organismo, Rafael Grossi. Según el informe, unas 55 toneladas de barras de combustible formarían parte del proyecto nuclear, mientras que el resto del material integra el alijo detectado en el país.
Expertos del OIEA verificaron y aseguraron el material durante los últimos días, que ahora permanece bajo supervisión del organismo. Grossi había advertido en Damasco que el uranio podía ser utilizado de manera indebida.
El documento constituye el primer inventario detallado del material nuclear sirio desde que Grossi y el ministro de Exteriores de Siria, Asaad al Shaibani, anunciaron dos semanas atrás la existencia de las reservas de uranio en Damasco.
El antecedente se remonta a 2007, cuando Israel atacó y destruyó el sitio donde se construía un presunto reactor nuclear sirio. El objetivo, según el material, era impedir que el país lo utilizara para producir armas nucleares.
En un informe de investigación publicado en 2011, el OIEA había concluido que se trataba de un reactor secreto con similitudes con una instalación de Corea del Norte. Sin embargo, las reticencias del gobierno de Al Assad y la guerra civil siria habían impedido avanzar en el esclarecimiento del caso.



