El presidente ruso, Vladimir Putin, afirmó este fin de semana que "el conflicto ucraniano está llegando a su fin", en un momento en que se intensifican los esfuerzos diplomáticos para establecer un cese al fuego y avanzar en negociaciones que culminen con el fin de la guerra que ha marcado a Ucrania desde 2014. Durante una conferencia de prensa en el Kremlin, Putin hizo estas declaraciones tras presidir el desfile militar conmemorativo del Día de la Victoria en la Plaza Roja de Moscú. En este contexto, el mandatario también abordó temas relacionados con la Unión Europea, la situación en Armenia y el conflicto en Medio Oriente.

Putin expresó que Rusia siempre ha estado abierta al diálogo con la Unión Europea, haciendo referencia a una reciente propuesta del presidente del Consejo Europeo. Sin embargo, el líder ruso también mostró una preferencia clara en cuanto a quién debería mediar en las negociaciones, sugiriendo al ex canciller alemán Gerhard Schröder como su candidato ideal. "Si no es él, que elijan a alguien de su confianza", añadió, lo que sugiere un deseo de que las negociaciones sean conducidas por figuras que considere adecuadas.

La declaración del presidente ruso llegó un día después de que Estados Unidos informara sobre un cese al fuego entre Rusia y Ucrania, un hecho significativo en un conflicto que ya se extiende por más de cuatro años. Según Putin, hasta ese momento, Moscú no había recibido una propuesta formal de Ucrania respecto al intercambio de prisioneros, a pesar de las afirmaciones del presidente de Estados Unidos sobre este tema. "Contamos con la respuesta de Ucrania a la propuesta del presidente estadounidense. Lamentablemente, aún no hemos recibido nada", comentó el mandatario ruso, subrayando las dificultades en la comunicación entre ambas partes.

En otro ámbito, Putin también se refirió a la situación de Armenia, un socio tradicional de Rusia, y la posibilidad de que este país se una a la Unión Europea. El presidente ruso sugirió que sería razonable celebrar un referéndum para que los ciudadanos armenios expresen su opinión sobre este tema. "En función de ese resultado, también nosotros tomaríamos una decisión", expresó, lo que pone de manifiesto la preocupación de Moscú por la influencia occidental en la región.

Otro punto destacado por Putin fue su propuesta de que Rusia almacene uranio enriquecido de Irán, en un intento por encontrar una salida diplomática al conflicto relacionado con el programa nuclear iraní. "Nuestra oferta sigue vigente. Considero que es una buena propuesta", afirmó. Además, buscó tranquilizar a Teherán sobre la seguridad del transporte del material nuclear, asegurando que, de aceptar la propuesta, Irán podría estar seguro de que su uranio se trasladaría a un país amigo.

El líder ruso recordó que Rusia ha colaborado con Irán en proyectos de energía nuclear civil, como la construcción de la planta de Bushehr. Sin embargo, también reconoció que la situación actual es compleja y admitió que las negociaciones están estancadas. "Es crucial desescalar la situación, pero dudo que nadie, ni Estados Unidos ni Israel, acepte la idea de almacenar el uranio en territorio iraní. La situación está en un callejón sin salida, hablemos claro", concluyó Putin, reflejando la tensión persistente en la región y la dificultad de alcanzar acuerdos que beneficien a todas las partes involucradas.