La construcción de la etapa 1B de la Línea 2 del Metro de Lima y Callao avanza de manera significativa, aunque se enfrenta a un desafío crucial: la conexión con la Línea 1 en la avenida 28 de Julio. A pesar de que las obras civiles han progresado considerablemente, aún está pendiente el acuerdo sobre este enlace entre el concesionario y el organismo correspondiente.
En respuesta a esta situación, el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán) ha propuesto una alternativa provisional para evitar demoras en el inicio de operaciones. Esta iniciativa prevé una integración indirecta, mientras el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y la empresa concesionaria logran un consenso sobre la solución definitiva en la mencionada avenida.
El plan sugiere que, desde la estación Central de la Línea 2, que ya está interconectada subterráneamente con la estación Central del Metropolitano, los pasajeros puedan utilizar un servicio de bus hacia la estación Grau de la Línea 1, una vez que se finalice la Vía Expresa Grau. Esta estrategia permitiría una conexión funcional entre ambas líneas sin esperar la construcción del enlace directo, optimizando así la infraestructura ya desarrollada y facilitando el funcionamiento conjunto de la etapa 1B con la etapa 1A, habilitada en 2023.
La etapa 1B ha alcanzado un avance del 85% en sus componentes operativos y ha completado el 100% de las obras gruesas necesarias. No obstante, aún queda por instalar la catenaria y otros elementos esenciales para el suministro eléctrico de los trenes. La Línea 2 se convertirá en el primer sistema subterráneo del país con conducción automatizada total (GoA4), abarcando 27 kilómetros y 27 estaciones, además de un ramal que conectará con la futura Línea 4. Para cumplir con este proyecto, es fundamental establecer un cronograma de construcción claro entre el MTC y la concesionaria, mientras Ositrán sigue supervisando los avances de las obras.



