La reciente fuga de gas ocurrida el 1 de marzo en Megantoni, Cusco, ha encendido las alarmas en el Ministerio de Energía y Minas (Minem) de Perú. En respuesta a la situación, el ministerio ha emitido una resolución que prohíbe la comercialización de gas natural vehicular (GNV) a taxis y vehículos particulares en todas las estaciones de servicio de Lima y el resto del país.
La medida, que entra en vigencia inmediatamente, busca priorizar el suministro de GNV para consumidores residenciales y comerciales, así como para el transporte público masivo. Según la Resolución Directoral N° 020-2026-MINEM/DGH, solo los buses destinados al transporte público podrán abastecerse de este combustible durante el tiempo que dure la emergencia, dejando a los vehículos livianos y de carga fuera de la lista de prioridades.
Martín Mejía Del Carpio, director general de Cálidda, confirmó que desde el 2 de marzo se implementará esta restricción. Aclaró que los grifos no podrán vender GNV a vehículos menores, y advirtió que quienes lo hagan estarán infringiendo la normativa. La situación se estima que durará alrededor de dos semanas, tiempo en el que los vehículos duales podrán utilizar gasolina mientras se resuelve la emergencia de abastecimiento.



