El reciente aumento de la tensión en Medio Oriente, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha generado inquietud en el mercado petrolero a nivel global, lo que podría afectar la economía argentina. Los analistas están evaluando las posibles repercusiones en el suministro de crudo y el costo de las importaciones de gas en los próximos meses. Sin embargo, muchos consideran que es prematuro para emitir juicios definitivos sobre esta situación.
Una investigación de la consultora Aleph Energy destaca que la escalada de conflictos en la región resalta los riesgos inherentes al sistema energético mundial, especialmente en áreas estratégicas para el comercio de hidrocarburos. En las semanas previas al inicio de las hostilidades, el precio del petróleo ya había comenzado a aumentar, superando los 60 dólares por barril, lo que refleja la inquietud de los inversores ante la inestabilidad en Medio Oriente.
Con el inicio de las acciones militares, la incertidumbre en el mercado se intensificó, llevando a un incremento en los precios de los combustibles en Estados Unidos y Europa. Expertos como Julián Rojo, economista del Instituto Argentino de la Energía, subrayan que los efectos a largo plazo son inciertos y dependen de variables como la duración del conflicto y las reacciones de potencias como Rusia y China. Aunque al comienzo de la jornada financiera el precio del crudo se disparó, la situación se estabilizó, moderando las subas.



