La situación física de Luis Suárez ha generado inquietud en el Sporting de Lisboa, especialmente a medida que se acerca el enfrentamiento de Champions League contra el Bodo/Glimt. El club ha implementado un plan especial para reducir el riesgo de lesiones en su delantero colombiano, quien es clave en el ataque del equipo.

Suárez, quien ha sido titular en las últimas semanas, ha acumulado una gran cantidad de minutos en el campo. En los últimos 16 partidos, solo en una ocasión no completó el encuentro. Además, ha participado en dos partidos que se extendieron a prórroga, lo que ha llevado al cuerpo técnico a tomar medidas especiales para cuidar su condición física y asegurar que esté en óptimas condiciones para el importante duelo en Noruega.

Para salvaguardar su salud, el Sporting ha decidido disminuir la carga en los entrenamientos y priorizar sesiones de recuperación. Se ha diseñado una rutina personalizada que busca mantener su rendimiento y evitar cualquier posibilidad de lesión. A pesar de las preocupaciones, la dirección del club considera que Suárez sigue siendo fundamental para alcanzar los objetivos del equipo en la temporada, mientras que se evalúa la posibilidad de que Rafael Nel, delantero de la plantilla B, ingrese en el segundo tiempo si es necesario, brindándole así la oportunidad de adquirir experiencia en un contexto internacional exigente.