El primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, descartó este viernes suspender el acuerdo Schengen con España, aunque anunció un refuerzo de los controles fronterizos, en particular en las fronteras marítima y terrestre del sur del país. La decisión se enmarca en la crisis migratoria desatada en la ciudad española de Ceuta.
Montenegro sostuvo que no existen motivos para suspender las normas del espacio Schengen, pero consideró necesario aumentar la presencia de las fuerzas de seguridad en los pasos fronterizos, especialmente en las zonas más cercanas. También llamó a mantener la calma y evaluó como “adecuado” reforzar los controles en el sur portugués.
“El asunto es serio y merece ser supervisado, pero creo que no hay necesidad de entrar en pánico y tomar decisiones al azar que deberían ser cuidadosamente consideradas, maduradas y enmarcadas de forma realista dentro de la situación”, afirmó el primer ministro.
En paralelo, el partido ultraderechista Chega, liderado por André Ventura, anunció que presentará ante el Parlamento una iniciativa para suspender temporalmente la aplicación del acuerdo Schengen con España y restablecer los controles en las fronteras terrestres. La fuerza política definió la situación como una “invasión migratoria”.
El Gobierno portugués informó además que mantiene contacto permanente con los gobiernos de España y Marruecos, mientras analiza el refuerzo de la vigilancia fronteriza en el sur del país.



