Un grupo de agentes de la Policía Nacional ha decidido dar un paso decisivo en su lucha por la sindicalización, buscando abrir la puerta a la afiliación a sindicatos externos al cuerpo. Manuel Soler, representante del Sindicato Reformista de la Policía (SPR), expresó que el objetivo principal es contar con herramientas propias que permitan modernizar y mejorar la institución. Este movimiento, que ha cobrado fuerza en los últimos meses, cuenta con el apoyo de organizaciones sociales y políticas, impulsando así una transformación necesaria dentro de las fuerzas de seguridad.

Soler enfatizó la necesidad de confrontar a sectores sindicales cercanos a Vox, quienes, según él, no abordan los derechos fundamentales de los agentes. La estrategia del SPR se basa en tres pilares: acciones judiciales contra la actual legislación que restringe sus derechos, el apoyo legislativo para la creación de una nueva ley y una campaña social que busca el respaldo de sindicatos consolidados como CCOO y UGT. "Es momento de dar un paso al frente, similar al de las fuerzas progresistas de este país", afirmó Soler.

En un comunicado interno dirigido a sus afiliados, el SPR destacó que la lucha por la libertad sindical en la Policía Nacional surge a raíz de que las policías locales y autonómicas ya disfrutan de este derecho. La asociación argumenta que, a través de la negociación colectiva, se han logrado mejoras en las condiciones laborales de estos cuerpos. Para que este mismo sistema se implemente en la Policía Nacional, sería necesario modificar un apartado de la Ley Orgánica 9/2015. El sindicato ha comenzado formalmente este proceso, buscando generar un cambio significativo en la estructura de derechos de los agentes.