En la Comuna 13 de Medellín ha surgido una controversia tras la denuncia de vecinos sobre el uso de un gato que, supuestamente, es sedado y disfrazado para que un hombre cobre por fotografías con él.

Los testigos han manifestado su preocupación por el estado del animal, que se muestra extremadamente pasivo y no reacciona a estímulos tales como sonidos o movimientos. Esta falta de respuesta es inusual en los felinos, lo que ha llevado a cuestionar el bienestar del gato.

El animal es descrito como un cuerpo inerte, vestido con ropas llamativas y gafas, además de estar acompañado de una pistola de juguete. Aunque se puede observar que respira, su respiración es superficial y se encuentra inmóvil durante largos períodos, lo que ha generado alarma entre los habitantes de la zona. La comunidad local ha pedido a las autoridades y a organizaciones de protección animal que investiguen la situación y tomen medidas si se confirma el maltrato hacia el gato.