El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, reconoció que actualmente mantiene una comunicación “muy difícil” con el líder supremo del país, Mojtaba Jamenei. Sus declaraciones se producen en medio de la incertidumbre por el silencio y la ausencia de apariciones públicas del dirigente, quien asumió el cargo tras la muerte de su padre, Alí Jamenei, en un ataque lanzado el 28 de febrero de 2026 por Estados Unidos e Israel. En esa ofensiva, Mojtaba también resultó herido.

“La comunicación con él es muy difícil ahora”, afirmó Pezeshkian durante una entrevista con la radiotelevisión estatal iraní, IRIB. Sin embargo, el mandatario sostuvo que la “presencia” del nuevo líder supremo le otorgó a la República Islámica “una gran fortaleza para seguir adelante”.

Aunque buena parte de la entrevista estuvo centrada en la figura de Alí Jamenei, el presidente también se refirió a Mojtaba y destacó sus cualidades personales. Lo describió como alguien “verdaderamente excepcional en cuanto a ética, lógica y humildad”, además de considerarlo “completamente lógico y muy tolerante”.

Pezeshkian aseguró que, al plantearle distintos problemas, el líder supremo respondió “con amabilidad, lógica y una actitud muy apropiada”. En ese sentido, sostuvo que “la imagen que proyecta es distinta a la realidad” y lamentó que la situación actual haya permitido que “algunos individuos malintencionados” difundan una representación distorsionada de Mojtaba Jamenei.