La recaudación del Estado panameño finalizó el año 2025 con un incremento del 12% en comparación con 2024, alcanzando un total de $10,371.6 millones. Sin embargo, este crecimiento no fue suficiente para cumplir con las expectativas presupuestarias, resultando en un déficit acumulado de $2,684.4 millones. Este informe proviene de la Dirección General de Ingresos (DGI) y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), y pone de manifiesto la disparidad entre lo proyectado y lo efectivamente recaudado, a pesar de los esfuerzos por mejorar la fiscalización y modernizar el sistema tributario.

A diciembre, los ingresos tributarios constituyeron la parte más significativa de la recaudación, totalizando $6,257.7 millones en efectivo. Aun así, esta cifra se situó $1,797 millones por debajo de lo presupuestado. Los impuestos directos experimentaron el mayor crecimiento, alcanzando $3,703.6 millones, un notable aumento del 23.4% respecto al año anterior, impulsado principalmente por el impuesto sobre la renta de sociedades y mayores aportes en planillas e inmuebles, reflejando una mejoría en la actividad económica formal.

Por otro lado, los ingresos no tributarios también mostraron un crecimiento del 12.4%, sumando $4,088.2 millones, aunque igualmente por debajo de las proyecciones. Esta categoría incluye tasas, derechos y aportes de entidades estatales, siendo el Canal de Panamá una fuente clave con más de $2,371 millones en dividendos. A pesar del crecimiento en varios segmentos, el informe destaca la necesidad de ajustar las expectativas fiscales para el próximo año y continuar con las reformas necesarias para optimizar la recaudación.