El gobierno panameño ha comenzado a gestionar diplomáticamente la situación de diez de sus ciudadanos que fueron arrestados en Cuba por realizar pintadas críticas al régimen de la isla. El canciller panameño, Javier Martínez-Acha, afirmó que los detenidos están siendo tratados en condiciones adecuadas y que planea viajar a La Habana para discutir el asunto directamente con las autoridades cubanas.
Los panameños fueron capturados el 2 de marzo y enfrentan cargos relacionados con la creación de mensajes considerados subversivos. Las consignas, que incluyen frases como "Abajo la tiranía", fueron encontradas en la capital cubana y están asociadas con figuras políticas estadounidenses. Según informes, estos ciudadanos habían sido contactados desde Panamá para realizar dichas pintadas y se esperaba que, al regresar, recibieran pagos que variarían entre USD 1,000 y USD 1,500 por persona.
Las acusaciones en su contra podrían acarrear penas de hasta ocho años de prisión, ya que las autoridades cubanas consideran que sus actos constituyen una violación al orden constitucional. A pesar de la preocupación generada entre los familiares de los detenidos y en la sociedad panameña, el embajador de Panamá en Cuba, Edwin Pitty, ha confirmado que reciben asistencia consular y legal. El gobierno de Panamá reafirma su compromiso de proteger los derechos de sus ciudadanos en el extranjero mientras mantiene un canal de comunicación con Cuba para asegurar el debido proceso.



