Este viernes, Islamabad, la capital de Pakistán, fue escenario de un ataque con drones que intensificó las tensiones en la frontera con Afganistán. Según las autoridades pakistaníes, al menos dos drones fueron derribados cuando intentaban ingresar al espacio aéreo de la ciudad, y se atribuyó la acción a militantes del Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP). El incidente se produce en un contexto de creciente hostilidad entre ambos países.
El Ministerio de Información de Pakistán informó que los drones fueron interceptados exitosamente por el sistema de defensa aérea nacional, y aseguraron que no hubo daños significativos ni víctimas entre la población civil. A la par, se reportó que fuerzas de seguridad neutralizaron otros drones no identificados en las cercanías de Rawalpindi. Asimismo, se habían interceptado previamente tres drones que provenían de Afganistán hacia Kohat, sin que se registraran daños.
La situación provocó el cierre temporal del espacio aéreo sobre Islamabad, aunque las operaciones en el Aeropuerto Internacional de la ciudad se normalizaron rápidamente. Las versiones sobre el ataque difieren entre Pakistán y Afganistán, creando un clima de desconfianza. Mientras Pakistán niega cualquier daño a sus instalaciones, el Ministerio de Defensa afgano sostiene que realizó un ataque en Islamabad, lo que añade más incertidumbre al ya tenso panorama entre ambos países.



