El gobierno de Países Bajos ha decidido trasladar a su personal diplomático de la Embajada en Teherán a Azerbaiyán. Esta medida, anunciada el martes por el ministro de Relaciones Exteriores, Tom Berendsen, responde a los crecientes "riesgos para la seguridad" que enfrenta el personal debido a la actual ofensiva de Estados Unidos e Israel en la región.

La situación en Irán ha sido crítica, con un saldo de más de 1.200 muertos en los últimos días, entre los cuales se encuentra el líder supremo iraní, Alí Jamenei. Berendsen expresó en sus redes sociales que el embajador Emiel de Bont y su equipo ya se encuentran en Bakú, donde se espera que realicen funciones temporales. "Es un alivio saber que han llegado a Azerbaiyán de manera segura", indicó el ministro, destacando el compromiso del personal en este contexto complicado.

El ministro también señaló que, dependiendo de cómo evolucione la situación de seguridad en Irán, se evaluará la posibilidad de regresar al personal a Teherán en el futuro. Esta reubicación de personal no es un caso aislado, ya que otros países, como Alemania, también han decidido retirar a sus diplomáticos de áreas de riesgo, como Irak, en medio de la escalada de tensiones en la región.