Oviedo, 11 de marzo (Redacción Medios Digitales) - Este miércoles, los padres alemanes que mantuvieron a sus tres hijos confinados por casi cuatro años en un hogar ubicado en las afueras de la capital asturiana comparecerán ante la Audiencia Provincial de Oviedo. La audiencia, que se prevé concluya con un veredicto el mismo día, es parte de un juicio que comenzó a puerta cerrada y donde también se espera la declaración de los abuelos a través de videoconferencia desde Alemania.

La Fiscalía y la acusación particular, representada por el Gobierno asturiano, reclaman penas de 25 años y cuatro meses de cárcel por los delitos de violencia psíquica habitual en el entorno familiar, detención ilegal y abandono de menores. Por su parte, la defensa de los padres sostiene que no se han cometido delitos y argumenta que la situación de sus hijos fue resultado de un "aislamiento voluntario". El abogado de la madre, Javier Muñoz Pereira, defiende que la conducta de los padres, aunque inusual, no puede considerarse criminal.

Según las acusaciones, los progenitores mantuvieron a sus hijos encerrados entre diciembre de 2021 y abril de 2025 debido a un "miedo infundado a un posible contagio". Durante este periodo, los niños, dos de ellos gemelos de ocho años y un hermano de diez, no asistieron a la escuela ni recibieron atención médica. Los menores permanecieron en lo que los medios han denominado "la casa de los horrores", completamente aislados del entorno, sin contacto con otras personas ni acceso a medios de comunicación.