En Miranda de Ebro, Burgos, un trágico incendio ha dejado a dos niños heridos y ha cobrado la vida de tres mujeres. Mauro Torres, padre de los pequeños de 7 y 11 años, expresó su dolor y frustración tras no haber podido evitar la tragedia. "Traté de ayudar y no pude; siento que podría haber hecho mucho más", declaró con evidente angustia.
El incidente se produjo el martes alrededor de las 17:30, cuando Mauro regresó a su hogar y se encontró con un hombre en estado de ebriedad que estaba causando disturbios en la vivienda de una vecina. A pesar de intentar ofrecer su ayuda, el hombre le aseguró que podía manejar la situación. Pocos minutos después, Mauro escuchó ruidos y al mirar afuera, vio al individuo comportándose de manera violenta y dañando colchones acumulados en el rellano del edificio.
Ya por la noche, un denso humo negro comenzó a invadir su hogar. Mauro relató que en un momento de desesperación, junto con su vecino, lograron escapar y pedir ayuda, justo cuando los servicios de emergencia comenzaban a llegar. Afortunadamente, sus hijos recibieron atención médica y ya se encuentran fuera de peligro. Sin embargo, el padre se siente devastado por la pérdida de sus vecinas, lamentando que no pudo hacer más por ellas. La Policía Nacional ha confirmado que el incendio fue intencionado y que el responsable se presentó en la comisaría sin admitir su culpabilidad.



