Juan Montenegro, padre de Francesca Montenegro, ha hecho un llamado urgente al Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables para que se involucre en la defensa de su hija, quien se ha convertido en el centro de un intenso debate en las redes sociales tras un trágico accidente. Este incidente, que resultó en la muerte de Lizeth Marzano a manos de Adrián Villar, ex pareja de Francesca, ha desatado una ola de críticas y comentarios negativos en internet.
La joven, de 21 años, ha enfrentado un verdadero "ajusticiamiento popular" debido a la exposición mediática y la viralización de mensajes hostiles. Su padre expresó su preocupación por la falta de apoyo institucional que podría ayudar a mitigar el impacto psicológico que esta situación ha tenido en su hija. "Francesca está sufriendo una presión desmedida y se siente culpable, cuando en realidad no lo es", afirmó Montenegro en una entrevista.
La controversia se intensificó cuando se reveló que Villar se presentó en la casa de los Montenegro horas después del accidente buscando asesoramiento legal, un hecho que generó más especulaciones. Según el abogado, tanto él como su hija no tenían idea de la gravedad del incidente, creyendo erróneamente que se trataba de un accidente menor. Montenegro enfatizó que su hija ha hecho cambios en su vida cotidiana debido a la presión social, incluyendo un cambio radical en su apariencia. Además, reiteró que su familia no tiene responsabilidad en el suceso y que lo único que desean es que se reconozca su inocencia.
La situación ha llevado a Francesca a alterar su rutina diaria y a sufrir por el juicio público al que está siendo sometida. "Lo que más deseamos es que se entienda que no somos culpables de lo sucedido. Lamentamos profundamente la tragedia, pero necesitamos que se detenga este ataque hacia mi hija", concluyó Montenegro, mientras pedía comprensión y empatía por parte de la sociedad hacia su familia.



