Las agrupaciones de oposición en Nicaragua, organizadas en la Plataforma de Unidad por la Democracia (PUDE), han hecho un llamado contundente a los países democráticos y a organismos internacionales. En un comunicado emitido recientemente, instaron a implementar de manera inmediata los mecanismos legales y diplomáticos disponibles para enfrentar al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, acusados de graves violaciones a los derechos humanos.

De acuerdo con las organizaciones, Nicaragua ha estado sumida en un periodo oscuro bajo un gobierno que ha perpetrado crímenes de lesa humanidad. "La solidaridad internacional y una acción responsable son esenciales para la protección del pueblo nicaragüense", expresaron en su declaración, enfatizando la necesidad de que el mundo actúe en favor de la democracia y los derechos humanos en el país centroamericano.

El Grupo de Expertos en Derechos Humanos de la ONU ha documentado que Ortega y Murillo, junto con 52 funcionarios de alto rango, son responsables de actos de asesinato, tortura, encarcelamiento ilegal, desapariciones forzadas y una persecución política sistemática desde 2018. Las organizaciones subrayaron que estos crímenes son perseguibles bajo el principio de justicia universal, lo que permite llevar a los responsables ante la Corte Internacional de Justicia y la Corte Penal Internacional por sus violaciones a convenios internacionales ratificados por Nicaragua.