Despertarse cada mañana sintiéndose agotado, tener dificultades para concentrarse o experimentar una sensación de melancolía los domingos por la tarde son señales que no deben ser ignoradas. Estos síntomas pueden indicar la existencia de problemas tanto personales como laborales. El médico psiquiatra Carlos Cenalmor ha identificado una serie de hábitos perjudiciales que contribuyen a este estado de malestar y que es fundamental evitar.

Cenalmor, quien enfrentó un severo burnout a los 30 años, define esta condición como un agotamiento físico y mental provocada por el estrés laboral crónico. Este agotamiento se manifiesta en actitudes cínicas, desapego emocional, baja satisfacción personal y fatiga extrema. Su experiencia personal, sumada a su formación profesional, le permite ofrecer consejos valiosos a quienes atraviesan situaciones similares. Según el especialista, la clave radica no solo en la cantidad de trabajo, sino en la calidad de la relación que uno mantiene con el trabajo, las emociones y consigo mismo.

Entre los ocho hábitos destructivos que sugiere eliminar, Cenalmor destaca el uso de un único teléfono móvil para asuntos personales y laborales. La recomendación es contar con dos dispositivos para poder diferenciar entre el tiempo de trabajo y el de descanso, lo que ayuda a desconectar de las preocupaciones laborales al finalizar la jornada. Otro hábito nocivo es considerar normal el agotamiento constante. Culminar la semana sin fuerzas ni para leer un libro es una señal de alerta que indica que es necesario realizar cambios. Además, el médico advierte sobre la carga mental que implica ser quien siempre busca resolver todos los problemas. Aprender a decir que no y priorizar la paz mental es esencial para evitar el desgaste emocional.