El Banco Central de Nicaragua ha tomado la decisión de excluir las cifras de comercio con Taiwán en su informe anual correspondiente a 2025, lo que ha generado un intenso debate sobre la transparencia y veracidad de las estadísticas bajo el gobierno de Daniel Ortega. Esta omisión pone de manifiesto la contradicción existente entre el acercamiento político hacia China y los beneficios económicos que Nicaragua ha obtenido a través de sus exportaciones a la isla asiática.
El economista y ex diputado sandinista, Enrique Sáenz, ha denunciado que la eliminación de estos datos se produjo tras conocerse que las ventas nicaragüenses a Taiwán habían crecido en mayor proporción que las destinadas a China. Según Sáenz, esta acción refuerza una narrativa que busca ocultar resultados económicos que podrían ser desfavorables para la estrategia del régimen. De acuerdo con información del medio Centroamérica 360, la exclusión de estas cifras coincide con recientes críticas del presidente hacia la cooperación taiwanesa, a pesar de su importancia histórica para el país.
En el tercer trimestre de 2025, el Banco Central reportó que las exportaciones hacia Taiwán alcanzaron los 18.2 millones de dólares, mientras que las dirigidas a China sumaron 10.2 millones, lo que representa el 56% del total de exportaciones a la isla. Estos datos, que muestran un crecimiento del 70% en el comercio con Taiwán en comparación con un aumento del 37% en las exportaciones a China, resultan incómodos para la narrativa oficial del régimen, que ha optado por desestimar la importancia de su relación con la isla. La balanza comercial con China continúa siendo negativa para Nicaragua, evidenciando la gran dependencia del país en cuanto a importaciones desde dicho país.
Estas tensiones se inscriben en un contexto de ruptura diplomática que se oficializó el 10 de diciembre de 2021, cuando el gobierno de Ortega optó por reconocer a la República Popular China bajo el principio de “una sola China”, finalizando más de 30 años de cooperación con Taiwán. Este cambio en la política exterior ha supuesto el fin de una relación que había sido clave para el desarrollo de Nicaragua, dado que entre 2007 y 2021, Taiwán donó más de 200 millones de dólares en proyectos y fondos, además de créditos que superaron los 600 millones. En un acto reciente, Ortega descalificó la ayuda taiwanesa, lo que llevó a una respuesta formal del Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán, que calificó sus comentarios como “denigrantes”.



