El territorio controlado por empresas chinas en Nicaragua ha llegado a representar el 8.5% de la superficie nacional, según datos recientes. En esta línea, el gobierno de Daniel Ortega ha otorgado una nueva concesión a la compañía Palacagüina Mining, que abarcará 2,500 hectáreas en el municipio de San Juan del Río Coco, en el departamento de Madriz, colindante con Honduras. La habilitación se oficializó a través de un anuncio en el Diario Oficial La Gaceta, lo que confirma la expansión de la explotación de minerales en el país.
Desde 2021, la administración nicaragüense ha entregado permisos en 72 lotes a 16 empresas de origen chino, acumulando una superficie total que supera el millón de hectáreas. La ONG Fundación del Río, que ha seguido de cerca esta situación, señala que muchas de las áreas concedidas incluyen territorios protegidos y zonas habitadas por comunidades indígenas y afrodescendientes, lo que ha suscitado una creciente preocupación entre organizaciones ambientalistas y la sociedad civil.
Las reformas legales implementadas por el gobierno también han facilitado la llegada de capitales mineros, ofreciendo incentivos que eximen a las empresas chinas de ciertas restricciones internacionales. Sin embargo, muchas de estas compañías no cuentan con un historial público claro, lo que ha generado desconfianza. La controversia radica en la magnitud de las concesiones otorgadas, la falta de transparencia en el proceso, y el potencial impacto negativo en los ecosistemas y comunidades locales, lo que ha llevado a diversas agrupaciones a exigir la revocación de los permisos.



