En su primera conferencia de prensa en 13 días, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que su país está "derrotando" al régimen iraní y al partido-milicia chií Hezbolá en Líbano. Esta ofensiva, que comenzó junto a Estados Unidos, ha dejado cerca de 700 víctimas fatales en territorio libanés debido a los bombardeos israelíes.

Netanyahu destacó que Israel se encuentra en una intensa campaña contra lo que considera un "régimen terrorista". Estas declaraciones se produjeron después de los ataques sorpresa que resultaron en la muerte del entonces líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, quien fue sucedido por su hijo, Mojtaba Jamenei. La situación en la región sigue siendo tensa y se prevé que continúen las hostilidades.

El primer mandatario israelí también subrayó la colaboración sin precedentes con Estados Unidos, que, según él, ha permitido importantes progresos en el conflicto. "Estamos cambiando el equilibrio de poder en Oriente Medio y más allá", aseguró, mientras advertía que Hezbolá enfrentará graves consecuencias por sus acciones en este contexto bélico.