El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, realizó una visita a una localidad al oeste de Jerusalén que fue blanco de un ataque iraní. Durante su recorrido, el mandatario destacó que esta ofensiva se enmarca dentro de la “Operación León Rugiente”, que tiene como objetivo contrarrestar las amenazas a la seguridad de Israel, en colaboración con Estados Unidos y el presidente Donald Trump.
En su declaración, Netanyahu agradeció el apoyo de Trump en esta crucial misión, subrayando que los recientes ataques, en los que falleció el líder supremo de Irán, Ali Khamenei, han llevado al régimen iraní a responder con misiles contra Israel y otros países de la región. "He señalado en reiteradas ocasiones que el régimen iraní no solo amenaza a Israel, sino también a Estados Unidos y al mundo entero", afirmó el primer ministro.
La situación se intensificó tras un ataque en Beersheba, donde un misil balístico iraní impactó en una zona residencial, causando daños significativos y dejando a diecinueve personas heridas. Las autoridades locales confirmaron que varios hogares fueron destruidos, lo que ha generado alarmas sobre la capacidad de Irán para alcanzar objetivos en territorio israelí. Netanyahu instó al pueblo iraní a liberarse de sus líderes, enfatizando que Israel y Estados Unidos estarán a su lado en este proceso de cambio.



