Al menos dos militares rusos murieron y varios resultaron heridos en un ataque atribuido por Moscú al Ejército de Ucrania contra camiones cisterna que transportaban combustible para la central nuclear de Zaporiyia, controlada por Rusia desde el inicio de la invasión. La denuncia fue formulada por Rosatom, la empresa estatal rusa de energía nuclear.

El director de la compañía, Alexei Likachev, afirmó que los vehículos fueron atacados el viernes en las inmediaciones del perímetro de la planta. Según su relato, “dos militares murieron y un gran número de soldados resultaron heridos, incluidos algunos de gravedad”. Likachev sostuvo además que las víctimas participaban de “una operación de apoyo a una misión puramente civil”.

Las autoridades rusas acusaron en varias ocasiones a las fuerzas ucranianas de realizar ataques contra la central nuclear y sus alrededores, y advirtieron sobre el riesgo de un accidente nuclear. Kiev, en cambio, atribuyó a Moscú este tipo de incidentes. El Organismo Internacional de Energía Atómica pidió evitar acciones militares en la zona por los riesgos que implican para la seguridad de la instalación, considerada la más grande de Europa.