La Audiencia Nacional iniciará este lunes el juicio contra diez miembros del clan de los Kutayni, acusados de enviar fondos y material a organizaciones vinculadas con Al Qaeda y sus filiales en Siria entre 2013 y 2019. La Fiscalía sostiene que los hechos podrían constituir un delito de financiación del terrorismo y reclama penas de entre cinco y seis años de prisión, además de multas de hasta 37.200 euros para los procesados.
Según el escrito de acusación, el clan es originario de la región siria de Idlib, considerada desde mediados de 2017 un bastión de la filial de Al Qaeda en ese país. El Ministerio Público afirma que los acusados movilizaron recursos y materiales hacia las regiones de Hama e Idlib para distintas milicias vinculadas con esa organización.
Una de las milicias estaba liderada por Manaf Kutayni, hermano del acusado Fares Kutayni. La Fiscalía también señala que, en 2017, Jabhat Fatah al Sham —la filial de Al Qaeda en Siria— y otras cuatro facciones se reunificaron bajo el nombre de Hayat Tahrir al Sham (HTS).
Para transferir los fondos, los acusados habrían utilizado el sistema conocido como “hawala”, un mecanismo basado en la confianza entre responsables locales, denominados hawaladores, que permite enviar capital entre dos zonas geográficas sin un traslado físico del dinero. El escrito fiscal describe ese procedimiento como parte de la estructura empleada para hacer llegar los recursos a Siria.



