Al menos una persona murió y otras cinco resultaron heridas este viernes durante un ataque masivo lanzado por el Ejército ruso contra la provincia ucraniana de Odesa, en el sur del país. Entre los heridos hay un niño, según informó el gobernador regional, Oleg Kiper. El episodio se produjo en el marco de la guerra iniciada en febrero de 2022, tras la orden de invasión firmada por el presidente ruso, Vladimir Putin.

Kiper señaló que las tropas rusas atacaron de manera masiva infraestructura civil y que varios edificios residenciales sufrieron daños. “Los equipos de rescate y emergencias están trabajando en las zonas afectadas por los ataques”, afirmó en un mensaje difundido en redes sociales. El gobernador también indicó que se llevan adelante tareas para mitigar las consecuencias de la ofensiva y que las víctimas reciben “toda la asistencia necesaria”.

La Fuerza Aérea ucraniana informó que Rusia lanzó durante las últimas horas 121 drones y un misil guiado. Según el reporte, 103 de esos aparatos fueron interceptados. Sin embargo, se registraron impactos en 15 lugares y las autoridades advirtieron que el ataque continuaba debido a la presencia de drones rusos en el espacio aéreo.

Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia sostuvo que la oleada de ataques tuvo como objetivos “centros logísticos, buques, e infraestructura portuaria y energética” ubicados en Kiev y Odesa. De acuerdo con esa cartera, esas instalaciones eran utilizadas “en interés de las Fuerzas Armadas de Ucrania”.